LA IDENTIDAD POR TODA POLÍTICA XIII: Lemóniz, el TAV, Francia y España

Francia es, con 59 reactores nucleares en su suelo, la segunda potencia nuclear del mundo después de Estados Unidos. Cincuenta años después de la producción del primer kilovatio-hora, el país galo prepara las centrales nucleares del futuro.

¿Alguien se ha preguntado alguna vez en este país (España me refiero) por qué se desechó en plena crisis energética la posibilidad de la energía nuclear como fuente de aprovisionamiento coyuntural o provisional al menos para un momento tan crucial para las economías occidentales como fue el de finales de los setenta? Pues yo os lo voy a decir: porque ETA se cargó la central atómica de Lemóniz y todo el mundo dio por bueno que la salida nuclear no era la solución para los problemas energéticos de entonces. Mientras tanto Francia construyó en su territorio europeo la cantidad de centrales nucleares más importante en suelo europeo y aún mundial, en relación a los kilómetros cuadrados de la superficie considerada.

A Francia nadie le dijo nada entonces, ni se suscitó ningún debate a nivel nacional que pusiera en cuestión esa solución. Porque los ciudadanos franceses, esos que tan apreciados son para mi apreciado Mess, fueron conscientes de que una y no más: Francia había sido invadida y dominada por Alemania en la Segunda Guerra Mundial y no estaba dispuesta a que esto volviera a suceder nunca jamás: para ellos existe eso que se llama orgullo nacional. Y frente a Estados Unidos, a Rusia y a los países productores de petróleo, la única solución para Francia, para ser y seguir siendo una nación independiente, soberana y con pujanza en el mundo, era la energía nuclear.

En España, una organización terrorista, apoyada por movimientos ecologistas y por un nacionalismo vasco vergonzante que agachaba la cabeza y decía amén a sus correligionarios más extremistas, consiguió que el Estado se la envainara y que decidiera, por ello mismo, que la energía nuclear no había sido inventada para implantarse sobre la piel de toro. Las centrales que se construyeron y que aún se mantienen en activo son como una especie de parque temático para universitarios en prácticas, si las comparamos con los complejos nucleares franceses del otro lado de la frontera.

La identidad por toda política, queridos amigos de Ácratas, aplicada al caso vasco y al proyecto de central nuclear más importante nunca visto hasta entonces en España, y que se pretendía radicar nada menos que en Lemóniz, dio como resultado que el futuro energético, y al mismo tiempo económico y, sobre todo, político de España en el concierto internacional se viera perfectamente lastrado para un siglo por lo menos y todo porque desde el nacionalismo vasco, radical pero también moderado de entonces, se decidió ir en contra de la construcción de aquella central. Luego podremos pensar que es que España es lo que es y que da para lo que da. Pero los hechos son tozudos y a la vista están: la identidad vasca entonces decidió el futuro energético, económico y político de todo el Estado español para el futuro.

Ahora el objetivo es el TAV. Todos sabemos que no es lo mismo, que un tren de alta velocidad es mucho más atractivo para la ciudadanía, más práctico, no contamina, y sus implicaciones ecológicas son muchísimo menores que las que puede tener cualquier autovía de hoy en día. Hace poco pasé por el centro de Navarra, en coche, y observé los movimientos de tierra ingentes que están realizando allí para terminar la llamada Autovía de los Pirineos, que enlazará la capital navarra con Jaca. Nadie dice nada ni se mete con eso pero el efecto de barrera natural que va a ejercer esa autovía, además de la carga de vehículos que va a llevar consigo dejarán muy pequeñitos los efectos contaminantes o antiecológicos de la vía del futuro TAV. Pero ese no es objetivo interesante ni mediático, parece ser. Entonces, ¿de qué estamos hablando aquí? O dicho de otro modo: tanto en el caso de Lemóniz como ahora en el del TAV, ¿qué es lo que preocupa, la ecología, el futuro energético de un país, el bienestar económico o acaso tal vez por ventura otra cosa, sí, sí, premio, la identidad?

Saludos maketos antinucleares (por si acaso aquí alguien pensaba que a mí me parece muy bien que tengamos el planeta lleno de residuos nucleares de por vida: los franceses lo resuelven con sus posesiones de ultramar, auténticos cementerios nucleares, pero nosotros, ¿cómo lo resolveríamos? De sobra está decir que tampoco esto es lo que les preocupaba a los nacionalistas extremos que iban contra Lemóniz: para ellos la cuestión del futuro económico de España les traía al fresco, evidentemente: es más se frotan las manos pensando que España sigue siendo una potencia de segundo o tercer nivel por haberles hecho caso y no implantar las centrales nucleares de forma masiva, como hizo Francia, a la que esos mismos nacionalistas vascos le tienen otro respeto, claro).

PEDRO JOSÉ CHACÓN DELGADO

Dedicado a Mess, con cariño y sin acritud

6 comentarios en “LA IDENTIDAD POR TODA POLÍTICA XIII: Lemóniz, el TAV, Francia y España

  1. Gracias por la dedicatoria, Pedro José. No te preocupes por nuestra diferencia de puntos de vista. Sucede que aún no me conoces lo suficiente. No me preocupa que los demás no piensen como yo. En lo absoluto.Es importante entender que lo que defiendo no es una ideología (que la tengo, desde luego, y es de izquierdas), sino la puesta en vigor de una Ley concreta llamada Constitución de la III República Española, en la que tienen cabida todas las ideologías: esde católicos ultramontanos a separatistas feroces. Todos. Pero dentro de un régimen verdaderamente democrático.Un saludo.

  2. Me pregunto quién fué el que le ordenó a ETA que hiciera ese trabajito.(¿no sería un tal FG?, o lo que es lo mismo: el Rey, Felipe Gonzalez y la oposición de turno al ver perder sus comisiones con el gas de Argelia,por ejemplo?)

  3. Por supuesto que como dice Javier, en lo de Lemoniz hay más implicados que ETA. No olviden que el gobierno del Sr. González, para congratularse con las inversiones hechas hasta el momento por una serie de señores, nos puso a todos los españolitos un epígrafe en nuestro recibo de la luz para pagar, entre todos, durante décadas lo que se llamó 'moratoria nuclear'. No estoy muy al tanto de los detalles, pero creo que seguimos pagando ese cargo todavía.Lo mires como lo mires, no han hecho otra cosa que esquilmarnos. Por eso es muy oportuno el adjetivo calificativo que utiliza E. de Diego, 'casta parasitaria'. Los parásitos no saben hacer otra cosa más que chuparnos la sangre.

  4. Vosotros muchachos estais tronados . La llamada "moratoria nuclear" tuvo bastante mas que ver con una serie de accidentes nucleares como el de "Three Miles Island" o el de "Tchernobil" que con cualquier actuacion de ETA , que además se centró enuna sola de las centrales nucleares: Lemoniz. Una central con tecnologia obsoleta que se pretendia poner a funcionar a escasos treinta kilometros de un nucle densamente poblado como era el area del Gran Bilbao. Fue un movimiento que se dió en varios paises europeso , y creo que tambien algo hubo en Estados Unidos . Francia siguió consu politica del "Interêt National" por diversas razones , entre otras una enorme inversion estatal en investigacion y el deseo de no volver a sufrir una crisis como la de la guerra del "yomm kippur" en 1973. Peo fue un caos aislado en Europa . Os veo un tanto obsesionados ñpor ETA y por los vascos muchachos . Peo lo mínimo que se os puede exigir es informaros un poco antes de escribir . Para leer chorradas ya ideologicas de extrema derecha nos basta con el psicofante cojuelo de Libertad Digital.

  5. Josetxu:Si lo que escribimos aquí fueran chorradas, usted se hubiera limitado a cambiar de página web, en vez de escribir su versión del asunto. Y se iría a llamar derechones a los de Libertad Digital o La Razón, que hace más efecto, que a nosotros, que nos resbala como gargajo en urinario.Está usted ante una página web poblada por gente libre de prejuicios. Y eso se nota. La verdad nunca estará del lado de unos, en detrimento del lado de los otros. Los políticos españoles -todos los partidos, todos- son una banda de estafadores y a hez de la sociedad española. Ataque ahí y déjese de mariconadas.Interrumpir, como hizo la ETA, la construcción de una central nuclear en Lemóniz y permitirlas en Francia, en Le Bayais o Golfech, es cosa de indigentes intelectuales. Los efectos del accidente de Chernóbil se dejaron sentir, merced a los vientos dominantes, en Suecia, Finlandia o Alemania, a 1100 Km de distancia.La paralización de Lemóniz la consiguió ETA en su campaña de atentados de 1977 por los medios de siempre: ella atenta y sus admiradores (cientos de miles en toda España, afiliados a partidos de izquierda o pertenecientes a la marginalidad cultural) hacen el resto: se manifiestan bajo la consigna de… “Nuklearrik ? Ez, eskerrikasko!” Todos, entonces, pusimos nuestra pegatina en la ventanilla del coche… ¿O usted no lo recuerda?Y mientras, suceden cosas así: [VERTEDERO RADIACTIVO]Por favor: no desinforme a los lectores. Léase esto antes: [LA FACTORÍA DEL SÚPER HOMBRE]Salud.

  6. Leidos los dos el segundo es de un paranoico y el primero esta bien.El segundo tiene solo una cosa bien que es lo de que las térmicas tiran más radiactividad a la atmosfera que las nucleares, supongo que es verdad ¿no? Que poco sabemos de estas cosas entre tanto ecologista soplanabos!!!

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