¿Es VOX fascista o de extrema derecha?

Vox, ¿es fascista o de extrema derecha? Error de bulto.

No, no nos equivoquemos, Vox no es de extrema derecha. La extrema derecha se significa por hacer leña de las clases trabajadoras. De extrema derecha es el PP aznarista, rajoyista y posiblemente Casadista. Extrema derecha es capitalismo oligárquico puro y duro, ni siquiera liberalismo. El liberalismo es cosa de Ciudadanos, gente que “se piensa” que las libertades y el progreso van unidas siempre, como lo cree el profesor Huerta de Soto. Es evidente que está equivocado, pero sigue con su fe en la idea anarco-capitalista.

Y tampoco es Vox fascista. Porque para, serlo, le falta mucho socialismo. Tiene algún socialismo, pero no suficiente. Socialismo de pacotilla, del gusto popular por los toros o el Rocío o las procesiones…

Entonces, ¿qué es Vox?

Vox es un partido NACIONALISTA ESPAÑOL, al modo que lo son el PNV (a quien Abascal soportó muchos años de recogida de nueces etarras) y CiU (por más que se cambie el nombre cien veces, seguirá siendo la CiU de Pujol, el Molt Honorable Lladre). Y Vox es un partido POPULISTA, de esos que apelan a lo más cabreado de los españoles.

En ese sentido, Vox es una imitación del Frente Nacional francés, de Le Pen. Y no sé de qué se avergüenzan o por qué lo niegan. Su leitmotiv no es el dinero, el capital. Por eso a los capitalistas no les gusta. Su leitmotiv no es el socialismo fascista, no le importa la renta media de los españoles o su bienestar ni la igualdad entre españoles y españolas. Por eso, tampoco el PSOE o Podemos pueden verlos ni en pintura, ni las feminazis, claro. Su leitmotiv es la Patria, España, sus territorios, su unidad insoslayable, y señala como enemigos a batir, a liquidar literalmente, a los nacionalistas de patria chica, de terruño, de cau d’escoltes o de sacristía, de peste a polla de cura. Por eso los odian los nacionalistas gallegos, vascos, navarros, catalanes, baleares y valencianos. Porque saben que, mientras exista Vox, su chollo está en peligro. Su leitmotiv es la Tradición del matrimonio, con asignación de papeles distintos a padre y madre, ella cuida y él defiende. Por eso lo odian los gays, lesbianas, transexuales, bisexuales y demás animales del zoológico del Marqués de Sade. No porque los fueran a perseguir, pues también en Vox hay gays y bolleras a manta, sino porque les retira el marchamo de superioridad que ahora tienen los maricones y las bolleras. Véase a Marlaskita, tras salir del armarito, más soberbio que Alejandro Magno, e igual de maricón.

Vox pretende un Estado Centralizado, sin delegaciones autonómicas que siempre resultan ser traidoras al conjunto de España en favor de sus terruñitos y sus prebenditas. Un estado a la francesa, duro con las periferias, un estado que arruina a los territorios díscolos y los deja con medio siglo de atraso. Un Estado con delegaciones del Gobierno que serían como policías vigilantes de la legalidad en toda la Nación. Un Estado que apoyaría las tradiciones ancestrales borbónicas de Felipe V, no las de los Austria, siempre generosos con fueros y particularismos.

Por eso, los afiliados a Vox no harán más que aumentar, en cuanto se les pierda el miedo insuflado por los medios sionistas y empiece a verse a un Sánchez que ni les contesta como un patán ridículo, como el badulaque que es, el “gran bigardo intolerante”.

Vox es el partido de los que están hartos de autonomías, nacionalismos trapaceros, golpes de estado blandos, exclusiones por ser españoles, robo a las arcas públicas, desigualdad entre españoles, sanidades que te atienden como si fueras un inmigrante, casi de favor, de la enseñanza adoctrinadora de golpistas, de leyes diferenciales, de memorias históricas que empiezan en 1939, haciendo caso omiso de los crímenes de los socialistas de Negrín, Largo Caballero, Prieto… o los comunistas de La Pasionaria y Carrillo, el asesino de Paracuellos; de los 60.000 fusilados por los republicanos de una república infestada de traidores a España, serviles a la URSS, una España que toleraba a Companys, ese gran psicópata asesino de niñas, hoy héroe de los nazis catalanes; de animalistas que no han visto nunca una vaca de cerca, que no saben que la raza de toros bravos se extinguiría sin lidia. Hartos, en fin, de memos que cobran del erario público para sabotear toda idea de España, incluidos todos los obispos y sus curas “a la andorrana”.

Pero si eres un constitucionalista, tu partido no es Vox. Por más que se finjan constitucionalistas, son monárquicos tradicionalistas sin más diferencia con los requetés que su filia por el centralismo y su fobia por los fueros.

Saludos a todos. Apreciaré vuestras crítica si son razonadas.

VOX ESENCIAL

NOTA AL EDITOR: La acracia es un ideal. Y como todos los ideales, una falsificación de la realidad que se avienta para que los tontos miren el dedo en vez de la luna. Igual que lo fue el comunismo, ideal de igualdad y solidaridad que resultó el mayor genocidio del planeta. Porque la mejor manera de lograr la igualdad entre cojos y bípedos es cortarles una pierna a los bípedos, porque al cojo no le puede crecer una pierna nueva; entre mujeres y hombres, feminizar a los hombres, amariconarlos, reblandecerlos, porque la mujer es un ser inferior en fuerza y valentía; entre tontos y genios, mandar a los genios a un gulag, porque los necios no pueden dejar de serlo; entre feos y guapos, haciendo que los guapos pongan el culo en las saunas para que no haya machos alfa; entre débiles y fuertes, reprimiendo a los fuertes con toda la energía y el presupuesto de las fuerzas policiales del Estado y apoyando la debilidad como siempre lo hizo la Iglesia; entre honestos y delincuentes destruyendo la honestidad a base de impuestos y pleitos, y apoyando a los ladrones.

Por suerte, hay ácratas con cabeza que os hacen pensar que la fuerza debe orientarse en direcciones constructivas, no en desmigar España y convertirla en un queso de gruyere, de vacíos ideológicos, legales y sociales. Porque la anarquía fue siempre una muleta del comunismo, un paso más en la dirección de la Gran Represión Universal, el Gran Gulag que tanto desea Sión. Por eso estoy aquí, ahora, dándole al teclado, cosa que ni se me ocurre en webs de descerebrados como “alas barricadas”, “rebelión” o “Marat”.

Poneos a pensar, y dejaos de hacerle el caldo gordo al fascismo sionista.

RESPUESTA DEL EDITOR: Nosotros no miramos el dedo, sino la misma luna. Por eso no celebramos el quincuagésimo aniversario de la llegada del hombre a nuestro satélite. Sin acracia no hay análisis serio de la realidad política en España. Nuestro sectarismo es nulo. La prueba es que aquí tienes publicado tu análisis porque en su mayor parte es cierto. Pero lleva cuidado con el Cinturón de Van Hallen, no sea que te frías haciéndote el selenita.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: