¿Son españoles los catalanes?El 43% de los catalanes son independentistas, según un sondeo del Govern

A pesar de la banalidad de la noticia, pues parece que el sondeo de la Generalitat está más manipulado que un Premio Planeta, he analizado el “fet diferencial català” con la mayor objetividad de que soy capaz, y no he hallado nada que me permita verificar la tesis de que los catalanes son, en ningún aspecto, diferentes del resto de los españoles. Así, he constatado que:

Los catalanes, como el resto de los españoles, ignoran el concepto de democracia. Por eso, prefieren que sea el Parlament el que elija al President de la Generalitat, en vez de ser ellos mismos quienes lo hagan, y toleran que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña sea copado por jueces con dependencia orgánica de los políticos. Los catalanes, como el resto de los españoles, creen que tolerancia y consenso son valores democráticos, y no valores oligárquicos, que es lo que son de verdad.

Los catalanes, como el resto de los españoles, mantienen con sus impuestos a políticos descerebrados que los presentan ante el resto del mundo como auténticos imbéciles conformistas y cornudos políticos. Y es que los catalanes, como el resto de los españoles, no se miran en el espejo de los países democráticamente desarrollados, como Francia, a los que odian sin motivo, sino en países con partitocracias corruptas impuestas por los ganadores de la II Guerra Mundial a los derrotados para controlar la expansión del comunismo soviético.

Los catalanes de clase pudiente (de apellidos catalanes, por supuesto) tratan de distinguirse de la plebe por todos los medios a su alcance, lo mismo que las clases pudientes del resto de España. Los catalanes de pura cepa solían distinguirse de la chusma por la lengua que hablaban, pero los planes de inmersión lingüística pancatalanista han conseguido que los hijos de los inmigrantes hablen y escriban mejor catalán que ellos mismos (cosa nada difícil), y los están dejando sin diferencia ostentable. Así que tienen que recurrir, como el resto de los españoles, al alarde de su riqueza. Los catalanes de todas las clases sociales son engañados exactamente lo mismo que el resto de los españoles por los políticos, por el clero, por la Banca y por lo medios de comunicación.

Los catalanes, como el resto de los españoles, viven endeudados por encima de sus posibilidades, porque el pavoneo ha suplantado a la cultura en la escala de valores sociales. Los catalanes, como el resto de los españoles, creen que el conocimiento puede comprarse en una enciclopedia; que Literatura es el montón de bazofias que las editoriales le fabrican para decorar sus estanterías, preñadas de tópicos y transmisoras de lamentables escalas de valores que corrompen sus conciencias. En efecto, los catalanes, como el resto de los españoles, creen a pies juntillas lo que le dice El País o la Vanguardia respecto a la cultura; y abominan de la lectura de los clásicos, no vayan a encontrar en ellos verdades que les muestren que viven en el engaño. Así, los catalanes, como el resto de los españoles, consiguen no escuchar ni una verdad respecto de sí mismos jamás, viven en la autocomplacencia y se consideran diferentes (pero no para peor, claro).

Los catalanes, como el resto de los españoles, maleducan a sus hijos, los sobrevaloran y los convierte en carne de cañón en cuanto tienen edad de ser explotados. Como los catalanes, como el resto de los españoles, malviven con sus familias hipotecados hasta la jubilación, para trabajar más horas, mandan a sus retoños a desquiciadas guarderías tan pronto como éstas se los admiten; y luego a escuelas, institutos y universidades (una minoría) donde acaban de domarlos para impedir que puedan intuir siquiera lo que es la libertad.

Los catalanes, como el resto de los españoles, viven asustados ante cualquier cosa que no comprenden. Por eso son xenófobos, inmovilistas y casposamente inhospitalarios. Se mofan de todos los que consideran diferentes a ellos. Viven de espaldas a la realidad, y se estremecen nada más pensar en que la autoridad pueda desaparecer y dejar de protegerlos. Por eso, los catalanes, como el resto de los españoles, asumen sin rechistar leyes cada vez más coactivas de sus libertades, y hasta aplauden su puesta en vigor con alborozo. Asumen que la libertad de expresión no tiene límites en cuanto a lo banal, pero sí en lo importante o en aquello que moleste al poder establecido.

Los catalanes, como el resto de los españoles, ignoran que la Transición fue un chalaneo entre traidores, pícaros y ladrones; son monárquicos juancarlistas y disfrutan leyendo las nimiedades que la Casa Real protagoniza; babean ante las imágenes de las infantitas y piensan que Felipe VI será un rey democrático (?) porque se ha casado con la ex-juntaletras Letizia O. (¡La zeta hortera, cómo anticipaba su reciente nariz, cortada a escoplo!)

Los catalanes, como el resto de los españoles, son indiscretos y fisgones. Y por eso forman largas colas de vehículos para poder desfilar lentamente ante un accidente, pues se empeñan en mirar al paso si hay algún muerto o herido que les haga sentirse afortunados. Porque los catalanes, como el resto de los españoles, se lisian o mueren en carreteras secundarias alternativas porque no pueden pagar los peajes abusivos que les impone el poder oligárquico capitalista.

Los catalanes, como el resto de los españoles, son de raza común, producto de decenas de invasiones y ardorosos tránsitos, como se evidencia en su carencia de belleza, salvo honrosas y escasas excepciones. Los catalanes, como el resto de los españoles, lo que quisieran es ser vascos, pero eso está fuera de su alcance, por mor de la genética y de la calidad de sus criadillas. Pero, justamente por eso, los vascos, que a lo mejor va y resulta que son los únicos españoles de verdad, los desprecian muy merecidamente junto al resto de sus compatriotas, sean andaluces, aragoneses, castellanos o murcianos o lo que sea.

Como todo lo que antecede nos parece cierto e incuestionable, desde Ácratas nos atrevemos a proponer que, de consuno, La Generalitat y el Estado, resuelvan para siempre el sagrado enigma del fet diferencial català, y convoquen un referendum vinculante y definitivo en estos términos:

“¿Desea usted la independencia total de Cataluña o, en caso contrario, la desaparición de la autonomía catalana y la integración definitiva de Cataluña en el Estado Español para siempre?”

Así, sin términos medios. Y que sea lo que los ciudadanos catalanes quieran, entendiendo por ciudadanos catalanes lo que les dé la gana a ambas administraciones que eso signifique, aunque a mí no me dejen ni votar. La Generalitat será la primera en negarse a preguntar tal cosa a sus ciudadanos, porque atentaría contra los intereses de los catalanes de pura cepa, de dulces apellidos cátaros, que son a los que representa –banqueros, industriales y hombres de negocios–. Así que temen cualquiera de los dos resultados: ni quieren la ruinosa y pastoril independencia, ni la desaparición del mamoneo autonomista diferencial de la puta ramoneta: “Ahora soy Estado, ahora soy representante de un pueblo oprimido; pero tanto cuando voy como cuando vengo, sigo dándoles por el culo a todos los idiotas que me encuentro”.

Lo que tan bien les funciona no lo cambiarán nunca, ya que los catalanes soportan la falta de democracia exactamente con la misma mansedumbre que el resto de los españoles. Como el resto de los españoles, prefieren vivir sojuzgados a ser libres y, si se les preguntara al respecto, gritarían “visquin les cadenes!”, igual que el resto de los españoles, aunque en otra de las lenguas de España, diferente del castellano, el gallego o el vasco.

En resumen, los catalanes, como el resto de los españoles, son una caterva de lloricas y de marietas irresponsables. Y, para su desgracia y por reiterado merecimiento, son putos y simples españoles. Y siempre, no nos quepa ninguna duda, lo serán.

MESS

Últimos artículos

<br /> <a href=”http://www.feed2js.org//feed2js.php?src=http%3A%2F%2Facratasnew.blogspot.com%2Ffeeds%2Fposts%2Fdefault%3Falt%3Drss&num=8&desc=450&utf=y&html=y”>View RSS feed</a><br />

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: