1929-2009

En épocas de vacas gordas, cuando puede verse a los especuladores haciendo pingües negocios durante un tiempo prolongado, surge entre la ciudadanía un asombroso impulso de imitación. Sucede cuando las gentes del común tienen algunos euros en las alcancías; y hacen buena la máxima que dice: “Siempre que los pobretes tienen dinero, se dedican a especular, en vez de a invertir ”. No es que sea imposible hacer dinero especulando como los ricos, pero, como en todos los juegos piramidales, hay que disponer de información, y saber salirse a tiempo; y si algo no sabe la gente del común, es “salirse a tiempo”. De hecho, se les denominaba, antes, cuando aún no les era posible ahorrar ni un céntimo, «proletarios», por carecer precisamente de esa cualidad.

En general, el proceso especulativo arranca sobre bienes —bursátiles o reales— que están coyunturalmente bajos: Por ejemplo, en 1996, los pisos en Madrid costaban bastante menos de lo que valían en París o Berlín. Y en 1927, la Bolsa de New York estaba baja, antes de que empezara el boom especulativo que la llevó a la ruina en 1929. Y hay otros paralelismos: En marzo de 1929 el Presidente Coolidge (como en marzo de 2008, el Presidente Zapatero) pronunció discursos electorales en los que hacía referencia a lo barato de las acciones y la buena salud económica de EEUU (como Zapatero, soñando a España en Primera División Mundial). Y otra que os sonará también: La Ley de la Palanca de Arquímedes, ése del «Dadme un punto de apoyo y moveré el Mundo». En los años veinte se inventaron los trusts, sociedades que vendían participaciones a los inversores. Una parte eran a interés fijo garantizado; el resto, eran sobre acciones ordinarias. Como la Bolsa iba como un tiro, se podían conseguir, invirtiendo el capital completo, rentabilidades muy altas, que iban todas a pagar las acciones ordinarias, cuya rentabilidad era astronómica. Pero es que estas acciones del trust de rentabilidad astronómica eran tenidas por otro trust, cuya rentabilidad era, por lo tanto, aún mayor. El problema del apalancamiento se denomina desapalancamiento. Sucede cuando la Bolsa cae. Entonces, las que eran ganacias astronómicas se convierten en pérdidas absolutas: o sea, que el fondo quiebra y no puede pagar ni siquiera las acciones de baja rentabilidad, pero garantizadas. En fin… espero que lo hayáis entendido, porque no es difícil.

Pero, en general, en los booms especulativos suele haber detonantes psicológicos también: la ruina europea de posguerra había hinchado el ego de los capullos americanos; y la caída de los socialistas en 1996 en España, tras un período en el que parecieron ir a ser perpetuos en La Moncloa, los de los neofranquistas españoles. Pero hay otro iniciador común decisivo, y es que la Banca, de pronto, en actos de aparente gilipollez, decidió en ambos casos inyectar dinero sin límite en los mercados. En 1927, igual que esta vez, fue la FED la que generó el ciclo especulativo. Entonces, la suya fue calificada por algunos entendidos como “la más enorme y funesta operación financiera jamás realizada por el sistema bancario”; lo dijeron, claro está, porque aún no habían visto las ingeniosas operaciones de crédito cuyas consecuencias vivimos ahora, que han roto todos los gradientes de expansión y records de luto.

El público, con dinero barato, como entonces en Bolsa, en la burbuja inmobiliaria actual se lanzó sobre los bienes para ganar dinero fácil: unos, pasando pisos; otros, comprando fondos hipotecarios y de inversión que funcionaban exactamente igual que los trusts antes explicados, según la Ley de la Palanca que inventara el bueno de Arquímedes, sin saber cuántas desgracias iba a traeernos. Lo que sigue es fácil de entender: cuando la masa toma decisiones en tropel, en general, se pierde el control de la situación, da igual si es para comprar pisos en 2006 o acciones en 1926, (o para cortar cabezas en 1796). En todo caso: Cuando la decisión de un tropel suficientemente numeroso de indocumentados está tomada, es irreversible, y empiezan a subir los bienes y, consecuentemente, las fortunas de los que los producen.

Bueno: ¿A qué viene todo este cuento? Pues a que la gente se ha tragado que el que la FED intervenga y adquiera (según el tontolpijo de Bush) los valores de riesgo, acabará con la crisis… De risa. Y lo de siempre: la gente no lee, no se entera de nada y se la puede engañar una y otra vez. A ver, tontucios: en 1929 también intervino la FED para acabar con la crisis… ¿Y sabéis qué pasó? Pues que no sólo no acabó con ella, sino que encareció los precios de los bienes básicos, de supervivencia, hasta cotas jamás vistas ni sospechadas. Y hubo una hambruna en EEUU que aún tiemblan los pocos viejos desdentados que viven y la recuerdan. Espero que el pirata de Trichet no haga lo mismo. Los pisos deben caer de precio hasta alcanzar el equilibrio entre la oferta y la demanda, y eso es un 50% de su precio máximo alcanzado. Es decir: deben bajar a la mitad. Y el que haya comprado caro, que atraque un banco para pagar su hipoteca… O que obligue a los “socialistas” a dictar leyes contra la banca y sus latrocinios. Porque la banca se va a quedar su piso, desde luego; pero también se quedará la empresa que lo construyó y promovió. Se lo va a quedar TODO. Como siempre.

Lo que antecede nos lleva a la solución de verdad de este problema y de todos los futuros problemas económicos de Europa: el BCE debe nacionalizarse (porque es privado, nenes…) Y, tras él, deben nacionalizarse todos los bancos privados y cajas de ahorros de Europa. Sólo un banco, el Banco Nacional Europeo, con participación proporcional —a los habitantes de sus países respectivos, por supuesto— de los bancos nacionales de los 15, debiera tener la potestad, la capacidad, de crear papel moneda y dinero financiero. ¡Ah! Y con respaldo del oro de todos, no «de la confianza», o sea, del aire, como ahora.

Claro que la solución que escribo no le va a gustar a Botín, y se va a oponer a ello con uñas y dientes. Y con él, sus esclavos, sus deudores, los partidos políticos españoles todos. Y con ellos, todos los medios de comunicación, lamedores del Capital. Y detrás correrán la Policía y los jueces, prohibiendo, deteniendo y encarcelando. Pero no por ello deja de ser la solución a todos los problemas económicos y sociales que vivimos y viviremos. Justo por eso, no nos la regalarán jamás. Así que, como el resto de los derechos humanos fundamentales e imprescindibles, habrá que arrancársela al Poder a dentelladas.

NOTA: Recuerdo a mis lectores que la Gran Depresión que siguió al crac del 29 duró diez años, que fueron de miseria generalizada en el país más poderoso del mundo y arrastró al resto del orbe. Crisis que se suavizó con el inicio de la II Guerra Mundial, lo que debe ser un motivo más de preocupación para todos. Si tenemos en cuenta las recientes palabras del Ministro Solbes «Esta es la peor crisis económica que he visto desde que tengo uso de razón» (intenta, con eso del «uso de razón», eludir el hecho de que ésta es mucho, mucho peor que la de 1929), debemos atarnos los machos y apretarnos bien el cinturón. Va a haber una ruina generalizada mundial que se cebará especialmente en países «bonvivants«, como España, que presentan graves desequilibrios en Balanza Comercial, productividad y falta de I+D, consecuencia de la incultura general de su población.

7 comentarios en “1929-2009

  1. ¿Puede explicarse algo más en profundidad respecto a eso de los trusts apalancados? Debiera entenderlo, tengo el nivel, creo, y no puedo. Gracias.

  2. .

    Por supuesto, Santiago:Sea el TRUST UNO, que emite un capital de 200$. Tiene dos acciones: la primera retribuida a fijo al 10%, por 100 $; la segunda, a variable, a especulación pura, por 100$.Pepito compra la primera y el TRUST DOS compra la segunda.El TRUST UNO, con los 200 $ compra acciones en Bolsa de la compañía STEEL. Éstas, como la Bolsa va bien, suben un 30% en un año. Es decir: el TRUST UNO vende y tiene para repartir 200X30/100=60$; le da 10$ a Pepito, que iba a fijo; y 50$ al TRUS DOS, que tiene una rentabilidad por sus 100 $ de acciones del 50%.Pero este TRUST DOS también funcionaba como el UNO: Tenía un capital de 100$ sólo; y vendió a Juanito 50$ a fijo, al 10% y a PERENGANITO los otros 50 $ a especulación pura y alto rendimiento. Invirtió los 100 $ en el TRUST UNO, no en Bolsa, y ganó 50$. Con ellos, retribuye 5$ a Juanito (10% de 50$) y 45$ a Perenganito. Perenganito ha obtenido una rentabilidad del 90% por su inversión en un año.Efecto apalancamiento doble, únicamente basado en que la Bolsa vaya bien. Si Perenganito es,en realidad un TRUST TRES, ya ni le cuento…Salud.

  3. Lo de acabar la crisis con una gran guerra…. es lo que temo de verdad. Es la primera vez que lo veo escrito, yo también lo había pensado(la peor de mis previsiones). Espero que en esto estemos equivocados.

  4. .

    También yo lo espero. Pero, la verdad, tenemos demasiadas probabilidades de acertar en nuestros presagios como para ser optimistas. Lo sabes, lluviaen, ¿verdad?

  5. Estimado A,Desconocia que la FED hubiera hecho nada en 1927. He intentado buscar alguna referencia en la red, sin conseguir nada. Seria usted tan amable de colgar alguna referencia a ese dato?Gracias.

  6. .

    Hombre, pues no me acuerdo ahora de qué libro lo he sacado… Pero bueno, buscando en el WEB, me sale esto, de momento (y hay muchas referencias más):http://www.santabolsa.com/manuales/crack1929.htmEspero que le sirva, Pablo.

  7. En 1929, el problema era una fuerte restricción de la liquidez, ahora, se evita con las inyecciones de liquidez masivas.

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